Conceptos clave – Last Planner® System
Aquí tienes el primer vídeo de una serie donde vamos a ir explicando qué es LPS y algunas de nuestras experiencias de implementación.
Nuestro objetivo en esta serie de posts, es exponer no solamente el concepto Lean, sino transmitir toda nuestra experiencia como empresa de implementación en el sector de la construcción tanto en Europa como en América.
Antes de empezar a hablar de qué es exactamente Last Planner System (LPS) es importante hacer una reflexión sobre qué es la planificación tradicional de los proyectos y cuales han sido sus puntos débiles. Para eso, vamos a hablar de tres conceptos fundamentales: la variabilidad, el flujo-transformación y el debe, puede, se hará.
Todos los proyectos de construcción y su planificación habitualmente se modifican a medida que ejecutamos las obras. Durante su transcurso se genera en gran medida una variabilidad que no somos capaces de controlar, ocurren imprevistos de una forma constante y al final nos convertimos muchas veces en apagafuegos. El origen de esta variabilidad procede fundamentalmente de que la planificación de proyectos está basado en supuestos, al final es tratar de adivinar el futuro, esto es planificar.
Ocurre que esos supuestos la mayoría de veces los ha previsto un equipo de planificación que normalmente forman el jefe de obra, el project manager o el residente de obra. Estas personas, basadas en la experiencia están generando variabilidad con los supuestos de que la empresa contratista o subcontratista va a ser capaz de realizar los trabajos con una serie supuesta de recursos y medios auxiliares o que además van a llover tantos días al año.
LPS trata de reducir esta variabilidad haciendo que los supuestos estén basados en algo más fiable como quizá, preguntar directamente a las personas que de verdad van a ejecutar este proyecto concreto cuáles son esos supuestos, como los van a hacer, con qué medios, cuánto tiempo van a requerir o que van a necesitar.
Es por esto que, LPS consigue un cambio importante respecto a la planificación tradicional.
El siguiente concepto, flujo-transformación, surge también de la planificación. Nosotros programamos aquellas actividades que generan transformación utilizando herramientas para ello, y al final, nuestra programación es un diagrama de barras de Gantt que es lo que más utilizamos en el sector de la construcción para planificar de forma tradicional.
El problema surge porque existe una gran cantidad de actividades que no generan transformación pero si generan flujo, como por ejemplo el transporte, las espera o las inspecciones. Actividades o incluso permisos que no generan la transformación directa en obra, pero son las que hacen que esas actividades que sí generan transformación tengan un flujo continuo y que la obra no pare.
En el método tradicional tratamos de eliminar las esperas y de que siempre esté el permiso a tiempo. Con esto, queremos decir que hay muchos aspectos que intentamos solventar de la mejor forma posible, incluso con una buena previsión de riesgos, pero sin embargo, no estamos gestionando de una forma algo más metódica, algo que LPS consigue analizando las restricciones y por lo tanto liberando estas.
Al final, una vez más, podemos decir que Lean, en este caso LPS, es una de las herramientas fundamentales de aplicación en la construcción, que va a conseguir únicamente utilizar el sentido común pero que ofrece un método para profesionalizarte en la aplicación de ese sentido.
Por último, el tercer concepto, debe, puede, se hará.
En la práctica tradicional decimos que es lo que se debería hacer en base a lo planificado en nuestro diagrama de Gantt. Después ocurre que finalmente no se hace lo planificado, sino que se hace lo que puede.
LPS basa su objetivo en conocer que se puede hacer, y para ello antes de la ejecución analiza aquellas actividades que no tienen restricciones y están preparadas para ejecutarse.
Cómo hemos visto, estos tres conceptos: variabilidad, flujo-trasformación y debe, puede, se hará, van a ayudarnos a entender LPS, también conocido como sistema del último planificador.